ANTONIO GUZMAN BLANCO

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Uno
de los grandes caudillos y ejes de la política venezolana por espacio
de casi veinte años, Antonio Guzmán Blanco nació en Caracas un 28 de febrero
de 1829. Estudió Derecho en la Universidad de Caracas y sus viajes le
dieron una gran experiencia en la política y en la administración pública.
Estuvo en Estados Unidos como Secretario de la Legación de Venezuela en
Washington. Pero
la verdadera carrera política y militar de Guzmán Blanco la inicia en
1859, cuando se origina la Guerra
Federal y el futuro caudillo liberal se alinea al lado de Juan
Crisóstomo Falcón y de Ezequiel
Zamora. Al triunfar la Revolución, en 1863, pasa Guzmán Blanco a formar
Gobierno. En
1870 el mismo encabeza una revolución y logra entronizarse a la manera
de los dictadores; en 1873 es electo Presidente de la República y gobierna
en forma progresista hasta 1877; este período se conoce con el nombre
de Septenio; luego asciende al poder Linares Alcántara, quien muere repentinamente
y es Guzmán Blanco quien se encarga de nuevo de la Presidencia, desde
1879 hasta 1884, es decir, el período llamado Quinquenio; de 1884 a 1886
gobernó Joaquín Crespo, tornó
a mandar Guzmán Blanco desde 1886 a 1888, período conocido con el nombre
de Bienio. Durante estos tres períodos Guzmán fue un autócrata, hizo un gobierno personalista y acomodó la Constitución a su conveniencia; sin embargo, la historia le reconoce el papel de civilizador, de modernizador de la Venezuela que él vivió. Hizo caminos a través del país, fomentó la agricultura y la instrucción (a él se le debe el decreto de instrucción pública y obligatoria, de 1870), estimuló el comercio; construyó el Panteón Nacional, El Capitolio, teatros, iglesias, etc. Hizo
fastuosa la celebración del Centenario del Nacimiento del Libertador en
1883. En definitiva, impulsó a Venezuela en los órdenes material y cultural,
de acuerdo con la inteligencia y los grandes conocimientos que él poseía.
Recibió el título de Ilustre Americano. Su padre, Antonio Leocadio
Guzmán, también hombre público y fogoso periodista, no llegó a la posición
del Caudillo. Guzmán Blanco murió en París, el 28 de julio de 1899. GOBIERNOS DE GUZMAN BLANCO Antonio
Guzmán Blanco, fue, sin dudas, el caudillo de mayor relieve surgido de
la Guerra Federal. Ejerció el gobierno, directa e indirectamente, por
22 años y su influencia se extendió por un período aún mayor. Su obra
de gobierno la realizó en tres etapas o períodos. El Primero, de siete
años, 1870-77, recibe el nombre de "Septenio", y es considerado
como "uno de los períodos más fecundos y progresivos de la historia
venezolana." Al
terminar este período, Guzmán Blanco hizo elegir para que le sucediera
en la Presidencia, a uno de sus tenientes más adictos, el General
Francisco Linares Alcántara, y se fue a Europa investido de un alto
cargo diplomático. Pero Linares Alcántara, que había prometido continuar
la política de Guzmán Blanco, decidió romper con su protector y propició
desde el gobierno un movimiento anti-guzmanista. Fueron derogados los
decretos dictados por los Congresos sobre honores a Guzmán Blanco y demolidas
las estatuas que esos mismos congresos habían ordenado levantarle en Caracas.
Este movimiento contra Guzmán Blanco, ausente en Europa, provocó el alzamiento
de uno de sus partidarios, el General Gregorio Cedeño, quien a la cabeza
de la llamada "Revolución Reivindicadora" entró
en Caracas, en febrero de 1879. Pocos días después regresó Guzmán Blanco
y se encargó del mando como Supremo Director. En
mayo fue elegido Presidente Provisional y en noviembre del mismo año Presidente
Constitucional hasta 1884. Esta segunda etapa de gobierno de Guzmán Blanco
se conoce con el nombre de "quinquenio", y durante él continuó
el progreso material iniciado en el septenio y se acentuó el carácter
dictatorial del guzmancismo. Al finalizar este período hizo elegir Presidente
a otro de sus partidarios, el General Joaquín Crespo, quien gobernó de
1884 a 1886. La
lucha contra la autocracia de Guzmán Blanco cobró impulso con la introducción
de las ideas positivistas y el movimiento político estudiantil que se
inició durante la primera presidencia de Crespo. La oposición estudiantil
contra Guzmán Blanco tuvo su origen en ciertas medidas del gobierno que
afectaban la Universidad, sobre todo la supresión de la autonomía universitaria
y la apropiación por Guzmán Blanco de la hacienda Chuao propiedad de la
Universidad. Pero Crespo, a diferencia de Linares Alcantara, reprimió
el movimiento anti-guzmancista con la cárcel y el destierro y cerró la
Universidad. Bajo los auspicios de su gobierno se preparó un movimiento
nacional de "Aclamación" para el retorno de Guzmán Blanco, a
quien el Consejo Federal eligió Presidente Constitucional para el período
1886-88. Guzmán
Blanco ocupó de nuevo el mando hasta 1887. Este año se fue definitivamente
a Europa, dejando encargado del gobierno al General Hermógenes López,
a quien hizo elegir para que terminara su período. Guzmán
Blanco resultó ser un nuevo tipo de caudillo que sometió a los numerosos
generales alzados después de la caída de José Ruperto Monagas y a algunos
de sus propios partidarios en armas contra su gobierno. En los años que
siguieron a su llegada al poder, el país se encontraba sacudido en todas
partes por conmociones y revueltas. Guzmán Blanco decía que "Venezuela
es como un cuero seco, que se pisa por un lado y se levanta por el otro". Guzmán
Blanco fue liquidando o sometiendo a sus enemigos mediante el ejercicio
de una férrea dictadura. Siempre ejerció el gobierno investido de facultades
extraordinarias. Durante su gobierno no se respetaron los derechos humanos
ni las libertades fundamentales. Fue un período de presos y desterrados
políticos; de allanamientos, confiscaciones, contribuciones forzosas,
vejámenes; torturas en las cárceles y ejecuciones. Fue también una época
de corrupción administrativa y peculado. Pero
al combatir y someter a los caudillos regionales, Guzmán Blanco frenó
el proceso de desintegración feudal de la república, contribuyó a forjar
la unidad nacional y golpeó el regionalismo. No obstante llamarse defensor
de la Federación, Guzmán Blanco en la práctica acabó con toda autonomía
regional, provincial o municipal. Centralizó el poder y afianzó la autocracia. Durante
su gobierno mejoró la red de comunicaciones: carreteras, ferrocarriles,
líneas de navegación, correos y telégrafos. Estableció el sistema métrico
de pesas y medidas y una moneda nacional, el bolívar, que el mismo Guzmán
Blanco creó en 1879. "Fundó un servicio nacional de estadísticas;
hizo levantar mapas, censos e inventarios de la nación; estableció una
economía, si no floreciente y dinámica, al menos sana y estable; estructuró
una administración ordenada, un sistema fiscal que siquiera funcionaba,
restauró el crédito público interno y externo; trazó normas a la economía
y aún a la geopolítica venezolana, algunas de las cuales seguían vigentes
sesenta años más tarde; le dio sentido y orientación a la política nacional,
protegió la agricultura y el comercio, y durante su gobierno se hicieron
en Venezuela los primeros ensayos de industrias; regularizó la administración
de la justicia; completó y perfeccionó la legislación. En suma; le dio
cohesión a la nación. Al lograr durante tanto tiempo la pacificación casi absoluta de Venezuela, consiguió que se perdiese un poco el hábito de la guerra y que se desprestigiase la profesión de revolucionario. En 1892, cuando Crespo se alzó y el país entró en un nuevo ciclo de conmociones armadas, el pueblo cantaba:
Al mismo tiempo que sometía a los caudillos, Guzmán Blanco se ligaba con la naciente burguesía mercantil, con las firmas comerciales que tenían en sus manos el comercio exterior y también la ejecución de las obras públicas decretadas por el gobierno. El apoyo de estos sectores dio solidez a la política centralizadora del autócrata. EL CUADRO ECONOMICO DURANTE EL GOBIERNO DE GUZMAN BLANCO El clima de paz que Guzmán Blanco logró en la República, le permitió llevar a cabo importantes medidas en el orden económico y fiscal. Los derechos de importación y de exportación habían subido de un 30% en 1830, a más de 100% en 1863, del valor de las mercancías. Guzmán Blanco rebajó los impuestos de importación en un 70% y eliminó prácticamente los de exportación. Igualmente
suprimió los peajes y derechos de cabotaje que se cobraba al comercio
interior, por llevar las mercancías de un sitio a otro de la República. Los
quince años de paz de la autocracia de Guzmán Blanco fueron de gran recuperación
de la ganadería y la producción agrícola, diezmadas como consecuencia
de las continuas guerras civiles desde 1830. El rebaño vacuno, calculado
en 1858 en 12 millones de cabezas, se había reducido a 5.400.000. Cuando
terminó el gobierno de Guzmán, el número de cabezas de ganado había subido
a más de 8.000.000. La producción agrícola, la pesca, las minas, el comercio
interior y en general, todas las actividades económicas, experimentaron
un notable progreso en comparación con la precaria situación en que se
encontraban a raíz de la guerra federal. Esta
prosperidad fue la causa principal de la estabilidad del gobierno de Guzmán,
y se debió en gran medida a los precios altos que tuvieron en aquellos
años, los principales frutos de exportación, café, cacao, algodón. En
aquel tiempo se comenzó a exportar caucho, dividive y plumas de garza.
Hay que mencionar también, en este balance del período de Guzmán, la reducción
de la deuda interna y externa; el aumento considerable del comercio exterior
y el incremento del presupuesto de gastos del gobierno, que llegó a 50
millones. Por último, Guzmán Blanco se ocupó de sanear y estabilizar la moneda. Por Ley del 11 de mayo de 1871 estableció el fuerte o "venezolano" como moneda nacional, incorporando por primera vez la efigie del Libertador en nuestro signo monetario. Se mandó fundar una casa de moneda, "El Cuño", que funcionó entre 1886-89; y en 1879 se derogó la Ley de 1871 y se estableció como moneda nacional, el Bolívar, dividido en 100 céntimos, que se conserva hasta hoy. GUZMAN BLANCO Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES Durante
su gobierno Guzmán Blanco tuvo que enfrentar varios conflictos internacionales
debido a reclamaciones injustas y onerosas de gobiernos extranjeros contra
la República. En todos estos casos la actitud de Guzmán Blanco fue enérgica
y patriótica. 1.-En
1869 el gobierno de Estados Unidos, hizo que el gobierno de Venezuela
firmara un acuerdo en que se comprometía a pagar un millón y medio de
pesos en compensaciones por supuestos daños a propiedades de ciudadanos
norteamericanos en el país. Los daños en cuestión no llegaban a 5.000
pesos. Guzmán Blanco impugnó el acuerdo y se negó a pagar el dinero, por
considerarlo un "robo diplomático". Declaró al respecto:
"Traigan sus cañones y empiecen a dispararlos contra Venezuela, porque
no quiere dejarse robar más diplomáticamente". Esta actitud enérgica,
mantenida durante muchos años, hizo que en 1886 el Senado Estadounidense
aprobara un nuevo tratado menos oneroso. 2.-En
1875 rompió relaciones diplomáticas con Holanda, a causa de la hostilidad
manifiesta de las autoridades holandesas de Curazao y el apoyo que daban
a los enemigos políticos de Guzmán Blanco, refugiados en la isla. Guzmán
Blanco suspendió el pago de la deuda a Holanda y un buque de guerra holandés
se presentó en La Guaira e hizo salir del puerto por la fuerza un barco
curazoleño detenido por las autoridades venezolanas. Consecuencias de
este conflicto fueron dos medidas propiciadas por el gobierno de Guzmán
Blanco contra las autoridades coloniales holandesas. La primera de ellas
fue la creación del impuesto diferencial antillano, o sea un recargo
del 30% en los impuestos de aduana sobre las mercancías importadas de
Las Antillas. Y la segunda fue la idea expuesta ante el Congreso
de 1877 de que Venezuela habría de comprar un día las islas de Curazao
y Trinidad como importante medida de "seguridad patria y de política
sudamericana". 3.-En
cuanto al problema fronterizo con Colombia, Guzmán Blanco mantuvo los
derechos de Venezuela sobre la región occidental del Orinoco, que siempre
perteneció a la Provincia de Guayana. Sin embargo, en 1882 convino en
someter el problema de la frontera con Colombia al arbitraje del Rey de
España. Los límites con la Guayana Inglesa fue causa de un problema más grave con Inglaterra. Los ingleses ocupaban paulatinamente cada vez más territorio venezolano y la bandera inglesa fue plantada en el Amacuro y el Barima. La protesta del gobierno venezolano no fue oída y en 1887 quedaron rotas las relaciones diplomáticas. Por otra parte el gobierno inglés amenazó con un buque de guerra para obligar al gobierno venezolano a pagar por daños a buques mercantes ingleses. El gobierno de Guzmán Blanco se mantuvo firme también en este caso. Sin embargo, el problema de límites en esta frontera no quedó resuelto entonces, ni siquiera en 1899 durante el gobierno de Cipriano Castro, pues Inglaterra valiéndose de su condición de gran potencia, continuó ocupando y manteniendo territorios venezolanos dando origen a un complicado problema territorial que aún subsiste. Por último, durante el gobierno de Guzmán Blanco, en 1879, fueron fijados los límites con el Brasil. GUZMAN BLANCO Y LA IGLESIA Uno
de los aspectos importantes de la política de Guzmán Blanco es el que
se refiere a sus relaciones con la Iglesia Católica y a la pugna que mantuvo
como resultado de las medidas tomadas por su gobierno en este terreno. Los
conflictos entre el Estado y la Iglesia comenzaron en Venezuela desde
los días iniciales de la Independencia cuando la República tuvo que deslindar
su campo, frente a una institución como la Iglesia Católica que, se había
identificado con el absolutismo español y ocupaba un papel ductor en todos
los órdenes de la vida colonial. Los patriotas, como Miranda y Bolívar
durante la guerra de independencia y posteriormente, los conservadores
y liberales, por igual, mantuvieron el carácter laico del Estado y se
esforzaron por impedir la ingerencia de la Iglesia en la política. Guzmán
Blanco mantuvo frente a la Iglesia una actitud de independencia. Orientó
su política a fortalecer el Estado como institución soberana frente a
la Iglesia y a impedir la ingerencia del clero en los asuntos civiles
y políticos. Entre las medidas de mayor significación de su gobierno en
este aspecto, debemos mencionar las siguientes: Suprimió los Seminarios;
puso en manos de la universidad la enseñanza de las materias eclesiásticas;
estableció el registro civil con lo cual se anulaban prácticamente los
registros parroquiales que llevaban los curas; se prohibió celebrar bautizos,
matrimonios o entierros sin la constancia de haberse cumplido antes la
formalidad civil. Prohibió el pago de primicias que hacían los fieles
a la Iglesia; cerró los conventos de mujeres y otras comunidades religiosas.
Decretó la secularización de los cementerios y se estableció el primero
de ellos en el sur de Caracas. "Estatuyó el matrimonio civil e inició
él mismo la práctica de esta reforma casándose ante las autoridades civiles.
Restringió el derecho de la Iglesia y del clero de poseer bienes raíces.
Expulsó al arzobispo de Caracas, Silvestre Guevara y Lira, y al obispo
de Mérida, Hilario Bosset. Guzmán Blanco, en fin, alentó la idea de constituir
una Iglesia venezolana, emancipada del Vaticano. Algunas de estas medidas fueron derogadas o abandonadas durante los gobiernos de Rojas Paúl y Juan Vicente Gómez. GUZMAN BLANCO Y LA INSTRUCCION PUBLICA El
27 de junio de 1870, Guzmán Blanco promulgó el Decreto
de Instrucción Pública, gratuita y obligatoria. Dada la importancia
y la transcendencia que ha tenido esta medida en el desarrollo de nuestra
educación, conviene señalar sus postulados y objetivos de mayor relieve. El
Decreto dividió la instrucción pública en dos etapas: la primario o
universal, que la Ley exige a todos los venezolanos y que los Poderes
Públicos están en el deber de dar gratuitamente; y la instrucción libre
o voluntaria que comprende los demás conocimientos que los venezolanos
quieran adquirir en las demás ramas del saber humano. La Nación, los
Estados y los Municipios tienen la obligación de promover por todos
los medios a su alcance, la instrucción primaria, creando
y protegiendo escuelas gratuitas en los poblados y en los campos,
de manera que los conocimientos obligatorios estén al alcance de todos.
Establece como conocimientos obligatorios: "Principios generales
de moral, lectura y escritura del idioma patrio, aritmética práctica,
sistema métrico y el compendio de la Constitución Federal". Para
implementar el cumplimiento del decreto creó una estructura administrativa
constituida por la Dirección Nacional de Instrucción Primaria, adscrita
al Ministerio de Fomento; y Juntas Superiores en las capitales de Estado;
Juntas Departamentales en las cabeceras de Departamento; Juntas Parroquiales
en cada parroquia; Juntas Vecinales en los pueblos y caseríos. Al margen
de tales organismos y para colaborar con ellos de modo directo y estrecho,
funcionarían, además, Sociedades Cooperadoras constituidas por todas aquellas
personas que quisieran prestar protección a la instrucción primaria. El
Decreto ordena montar una imprenta para imprimir los textos de
la enseñanza primara y adquirir los útiles necesarios para las
Escuelas Primarias, haciéndolos venir del extranjero, o tomándolos
del país, del modo que fuera más económico. El
Decreto de Instrucción Pública, pone la responsabilidad de la educación
popular en manos del Estado, con lo cual se completa "la figura jurídico-educativa
del estado docente, que comenzó a formarse desde los comienzos mismos
de nuestra república". En diciembre de 1872 Guzmán Blanco dictó otro decreto, por medio del cual reglamentó y estableció las condiciones para el funcionamiento de los colegios privados; e igualmente, clasificó los colegios nacionales, dividiéndolos en Federales y Seccionales, según pudieran o no, otorgar títulos. Los Colegios Seccionales daban títulos de maestros de instrucción primaria, agrimensor público y bachiller en ciencias filosóficas; los Colegios Federales, además, los títulos de bachiller en Ciencias Políticas, Ciencias Médicas, Licenciado en ambas Ciencias, en Ciencias Filosóficas e Ingeniero Civil. LOS PROCERES AL PANTEON NACIONAL El
11 de febrero de 1876 se ordena el traslado de los restos de los próceres
y ciudadanos eminentes al Panteón Nacional, en cumplimiento del Decreto
de Guzmán Blanco. Ya
antes, sin embargo, habían sido trasladados a la antigua iglesia de la
Santísima Trinidad, los restos del Marqués del Toro, primer prócer en
llegar a ese santuario de la Patria. En realidad, para la fecha en que se inauguró el Panteón Nacional, ya muchos de los próceres estaban reposando allí. Tal es el caso de José Gregorio Monagas, Manuel Ezequiel Bruzual, Ezequiel Zamora, Juan Crisóstomo Falcón y Andrés Ibarra. LOS RESTOS DE ANTONIO GUZMAN BLANCO SE ENCUENTRAN EN EL PANTEON NACIONAL Los restos mortales
de Antonio Guzmán Blanco, El Ilustre Americano, arribaron el
día 7 de agosto de 1999 a Venezuela procedentes de Francia, tras cumplirse
100 años de su muerte el 28 de Julio. El féretro viajó
en vuelo comercial desde París y llegó al aeropuerto de Maiquetía a primera
hora de la tarde, donde se rindieron honores militares. A continuación
fue trasladado al salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo, al que
acudieron los ministros de Relaciones Exteriores, José Vicente Rangel;
de Defensa, Raúl Salazar; de Educación, Hector Navarro y el Gobernador
del Distrito Federal, Hernán Grúber Odremán. El Historiador José Ramón
Castellanos tuvo a su cargo eleborar y efectuar el discurso de orden. El embajador de Venezuela en Francia, Hiram Gaviria, informó vía telefónica que una vez abierta la tumba constataron que el cuerpo del Ilustre Americano se encontraba intacto y que lo más impresionante es que aún conservaba la barba. En vista de ello, indicó que lo más seguro es que sea incinerado para que sus restos puedan ser depositados en el Panteón. El 31 de Julio
de 1899, el presidente Ignacio Andrade emitió el decreto por el cual los
restos del General Antonio Guzmán Blanco, ex-presidente de Venezuela,
debían ser trasladados a Caracas desde París, donde pasó los últimos años
de su vida, para que tuvieran eterno descanso en unas de las tantas obras
que había sembrado en el país: el Panteón Nacional. Cien años después,
se dió cumplimiento al decreto el día 08 de agosto de 1999. La ceremonia oficial
se inició con una ofrenda floral que el Jefe de Estado, Hugo Chávez Frías
depositó ante el sarcófago de El Libertador, Simón Bolívar, acompañado
de los ministros de Relaciones Interiores, Ignacio Arcaya; de Relaciones
Exteriores, José Vicente Rangel; de Defensa, G/D Raúl Salazar Rodríguez,
de Educación Hector Navarro; de Secretaría de la Presidencia, G/D Lucas
Rincón Romero y del Gobernador del Distrito Federal, Hernán Gruber Odremán. En los actos de
inhumación, el primer mandatario nacional compartió el presidium con el
Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Luis Miquilena; el de
la Cámara de Diputados, Henrique Capriles Radonsky, así como descendientes
de Antonio Guzmán Blanco. UN SIGLO EN PARIS LOS RESTOS DE GUZMAN BLANCO (PLABLO VILLAMIZAR) Desde
1899, año del decreto de Ignacio
Andrade, el cuerpo de Guzmán Blanco ha querido regresar a Venezuela.
Y la Historia cuenta que han sido muchos los intentos que se han hecho.
El General Manuel Antonio Matos, por ejemplo, yerno de Guzmán Blanco,quiso
traerlo, pero fue absorbido por la Revolución Restauradora en contra de
Cipriano Castro. Juan
Vicente Gómez no quiso saber nada, durante sus 27 años de mandato, en
relación con la traída de los restos del Ilustre Americano. Lopéz
Contreras, por razones políticas, tampoco quiso gestionar su repatriación
pues, según cuenta la historia, comparó gestiones y determinó que tan
dictador fue Guzmán como el Benemérito. De
los presidentes democráticos, Carlos
Andrés Pérez, Luis Herrera Campíns
y Jaime Lusinchi estuvieron
dispuestos a llevar a cabo la misión. Algunos aseguran que Campíns estuvo
a punto de hacerlo. En
torno a la historia de los restos de Guzmán Blanco existen muchas anécdotas.
En 1981, por ejemplo, El Nacional publicó la noticia según la cual el
Consejo Municipal del Distrito Federal había aprobado un decreto en el
que se disponía el traslado de los restos del ex-presidente venezolano,
de París a Caracas, para su exhumación definitiva del cementerio de Passy. En
julio de 1985, otra noticia alarmaba a la opinión pública venezolana.
En ella se afirmaba que los restos de Guzmán Blanco estaban a punto de
ser enviados a una fosa. Los
restos de muy pocos presidentes venezolanos han podido regresar luego
de haber sido enterrados en el extranjero. En el caso de Simón Bolívar
fueron traídos al país precisamente por Guzmán Blanco; los de José Antonio
Páez se salvaron de caer en la fosa común de un cementerio neoyorkino
gracias a las acciones de Hermógenes López y los de Cipriano
Castro fueron traídos y enterrados en Capacho por las gestiones de
Marcos Pérez Jiménez. Para terminar, en el Gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías, ha sido posible el regreso del presidente Guzmán Blanco por las gestiones de la Cancillería venezolana, (al mando del Ministro José Vicente Rangel y el Embajador de Venezuela en Francía Hiram Gaviria) con el apoyo del gobierno Francés. |