LOS RESTOS DE ANTONIO GUZMAN BLANCO SE ENCUENTRAN EN EL PANTEON NACIONAL
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Los
restos mortales de Antonio Guzmán Blanco, El Ilustre Americano,
arribaron el día 7 de agosto de 1999 a Venezuela procedentes de Francia,
tras cumplirse 100 años de su muerte el 28 de Julio. El
féretro viajó en vuelo comercial desde París y llegó al aeropuerto de
Maiquetía a primera hora de la tarde, donde se rindieron honores militares. A
continuación fue trasladado al salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo,
al que acudieron los ministros de Relaciones Exteriores, José Vicente
Rangel; de Defensa, Raúl Salazar; de Educación, Hector Navarro y el Gobernador
del Distrito Federal, Hernán Grúber Odremán. El Historiador José Ramón
Castellanos tuvo a su cargo eleborar y efectuar el discurso de orden. Los cadetes de las diferentes escuelas de formación de oficiales de las Fuerzas Armadas Nacionales permanecieron en guardia de honor durante todo este día, mientras los restos de Antonio Guzmán Blanco se mantuvieron en capilla ardiente. El embajador de Venezuela en Francia, Hiram Gaviria, informó vía telefónica que una vez abierta la tumba constataron que el cuerpo del Ilustre Americano se encontraba intacto y que lo más impresionante es que aún conservaba la barba. En vista de ello, indicó que lo más seguro es que sea incinerado para que sus restos puedan ser depositados en el Panteón. El
31 de Julio de 1899, el presidente Ignacio Andrade emitió el decreto por el
cual los restos del General Antonio
Guzmán Blanco, ex-presidente de Venezuela, debían ser trasladados
a Caracas desde París, donde pasó los últimos años de su vida, para que
tuvieran eterno descanso en unas de las tantas obras que había sembrado
en el país: el Panteón Nacional. Cien años después, se
dió cumplimiento al decreto el día 08 de agosto de 1999. La
ceremonia oficial se inició con una ofrenda floral que el Jefe de Estado,
Hugo Chávez Frías depositó ante el sarcófago
de El Libertador, Simón Bolívar,
acompañado de los ministros de Relaciones Interiores, Ignacio Arcaya;
de Relaciones Exteriores, José Vicente Rangel; de Defensa, G/D Raúl Salazar
Rodríguez, de Educación Hector Navarro; de Secretaría de la Presidencia,
G/D Lucas Rincón Romero y del Gobernador del Distrito Federal, Hernán
Gruber Odremán. En
los actos de inhumación, el primer mandatario nacional compartió el presidium
con el Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Luis Miquilena;
el de la Cámara de Diputados, Henrique Capriles Radonsky, así como descendientes
de Antonio Guzmán Blanco. UN SIGLO EN PARIS LOS RESTOS DE GUZMAN BLANCO (PLABLO VILLAMIZAR) Desde
1899, año del decreto de Ignacio Andrade, el cuerpo de Guzmán Blanco ha
querido regresar a Venezuela. Y la Historia cuenta que han sido muchos
los intentos que se han hecho. El General Manuel Antonio Matos, por ejemplo,
yerno de Guzmán Blanco,quiso traerlo, pero fue absorbido por la Revolución
Restauradora en contra de Cipriano Castro. Juan
Vicente Gómez no quiso saber nada, durante sus 27 años de mandato, en
relación con la traída de los restos del Ilustre Americano. Lopéz
Contreras, por razones políticas, tampoco quiso gestionar su repatriación
pues, según cuenta la historia, comparó gestiones y determinó que tan
dictador fue Guzmán como el Benemérito. De
los presidentes democráticos, Carlos
Andrés Pérez, Luis Herrera Campíns
y Jaime Lusinchi estuvieron
dispuestos a llevar a cabo la misión. Algunos aseguran que Campíns estuvo
a punto de hacerlo. En
torno a la historia de los restos de Guzmán Blanco existen muchas anécdotas.
En 1981, por ejemplo, El Nacional publicó la noticia según la cual el
Consejo Municipal del Distrito Federal había aprobado un decreto en el
que se disponía el traslado de los restos del ex-presidente venezolano,
de París a Caracas, para su exhumación definitiva del cementerio de Passy. En
julio de 1985, otra noticia alarmaba a la opinión pública venezolana.
En ella se afirmaba que los restos de Guzmán Blanco estaban a punto de
ser enviados a una fosa. Los
restos de muy pocos presidentes venezolanos han podido regresar luego
de haber sido enterrados en el extranjero. En el caso de Simón Bolívar
fueron traídos al país precisamente por Guzmán Blanco; los de José
Antonio Páez se salvaron de caer en la fosa común de un cementerio
neoyorkino gracias a las acciones de Hermógenes López y los de Cipriano Castro fueron traídos y enterrados
en Capacho por las gestiones de Marcos Pérez Jiménez. Para terminar, en el Gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías, ha sido posible el regreso del presidente Guzmán Blanco por las gestiones de la Cancillería venezolana, (al mando del Ministro José Vicente Rangel y el Embajador de Venezuela en Francía Hiram Gaviria) con el apoyo del gobierno Francés. |